Siempre estrenar es bueno, estrenas una camisa, una par de zapatos, el nuevo teléfono, una computadora por ejemplo. Pero también hay muchas otras cosas que estrenamos, y no precisamente son bienes materiales sino sentimientos, emociones, amistades, trabajo, escuela. Siempre o casi siempre es bueno estrenar.
Esta vez me tocó a mí estrenar, estreno este espacio proporcionado por Lawrence Page, que seguramente no sabe de tu existencia ni de la mía, pero de un modo u otro estoy agradecido con él porque aquí podré contarte y escribir todo aquello que no puedes leer básicamente por 3 razones:
- Los escritos y papeles que rayo casi a diario, solo quedan en tinta y papel, no los muestro a todas las personas.
- Aunque los mostrara a diestra y siniestra, posiblemente no sería tan cool para ti leerlos, pues algunos, no todos, son extensos. Muy extensos.
- Si después de ver lo extensos que son, te animas a leerlo muy probablemente no podrás porque mi letra es muy fea, hay quien dice que erré de profesión, yo no lo creo así, pero hay libertad de expresión.
Crear Revocablog, nos facilita esta situación tanto a ti como a mí. No ves rayones o correcciones en el papel como en muchas de las cosas que escribo. Yo lo puedo compartir contigo, y tu lo puedes leer sin problemas y cuando quieras en la comodidad de tu casa, oficina, o apretadito en la combi que te lleva a algún destino; aunque si estuvieras en mi casa, estarías cómodo, bien atendido y seguramente te ofrecería un trago, mi santa madre te invitaría a comer, mi hermano te contaría algún chiste mamón y seguro te cagas de risa.
El punto es compartir, ahora quiero hacer "publico" esto que tengo para ti.
Seguramente ya saben por qué se llama Revocablog, si no, se los explico en la siguiente entrada.
¡Bytes!
@kyke23